Cuando acabe el estado de alarma decretado como consecuencia de la crisis del Covid 19, las clínicas y centros de fisioterapia que ahora permanecen cerrados o trabajando bajo mínimos empezarán a recuperar su actividad. Además de las medidas de higiene y protección que deberán implementar para prevenir los contagios, la tecnología para fisioterapia puede facilitar la aplicación de tratamientos seguros, en los que se minimice el contacto físico entre profesional y paciente, con eficacia terapéutica probada. En este post desarrollamos algunas de las posibilidades de aplicación segura y autónoma de diatermia tecarterapia con el equipo TCaRe.

La diatermia Tecarterapia incrementa la temperatura en la profundidad de los tejidos mediante la aplicación de una corriente eléctrica, generando un efecto analgésico y favoreciendo la reparación tisular. Logrando grandes resultados para los pacientes.

Pero su aplicación debe ofrecer también, en la actual situación de pandemia, garantías de seguridad al propio paciente y al fisioterapeuta. Solo hay que tener en cuenta una serie de recomendaciones: la placa de retorno y los electrodos deben ser adhesivos y priorizarse el uso del sistema resistivo automático (AUTO) en los equipos que dispongan de él, como los modelos TCaRe Power y TCare Plus. No obstante, si su equipo de diatermia Tcare no cuenta con esta opción, es posible conectarle un cable con electrodo adhesivo. Todo esto le permitirá trabajar la diatermia sin contacto físico.

Además, para la aplicación de tecarterapia resistiva se pueden utilizar kits de fascias, una serie de herramientas que se adaptan perfectamente a cualquier modelo Tcare (Plus y Compact o Power) mediante un clip. A nivel miofascial, permiten despegar las fascias, realizar descarga e incluso activación muscular. Con las de mayor tamaño es posible realizar un tratamiento global a nivel de un grupo o cadena muscular a un ritmo más rápido para mejorar su vascularización.

Aunque se siga sin utilizar terapia manual, puede que el tratamiento requiera de la aplicación de tecarterapia capacitiva con electrodos activos. En este caso reducir al mínimo posible el uso de electrodos u otro tipo de accesorios (manipulados siempre con guantes y desinfectados). Lo ideal es usar un solo electrodo capacitivo y, a ser posible, personalizado, comprado por cada paciente para su tratamiento.

Estrategias clínicas con tecarterapia

Aparte de las recomendaciones básicas de uso de la diatermia tecarterapia, también queremos ofrecer a los fisioterapeutas una serie de ejemplos de estrategias clínicas para la aplicación de esta terapia en esta situación de coronavirus. Los planteamos a modo de ficha resumen, pero si quieres conocer más detalles sobre cada uno de ellos, puedes ver en nuestro canal de YouTube el webinar “Diatermia: Fundamentos básicos y casos clínicos”, impartido por Juan Carlos Guerrero, formador de PRIM Physio.

Por un lado, ejemplos de aplicación de tecarterapia resistiva con el modo AUTO.

Para patología raquídea (lumbalgia, lumboartrosis, dorsalgias, cervicalgias…)
– Placa adhesiva abdominal.
– Electrodos adhesivos paravertegrales.
– Sensación térmica de 3-4 sobre 5 en modo contínuo.
– Sesión de 30 minutos.

 

Para fascitis plantar:
– Placa adhesiva en el dorso del pie.
– Electrodos adhesivos en la fascia plantar (colocados de forma equidistante y simétrica respecto a la placa).
– Sensación térmica de 3-4 sobre 5.
– Sesión de 30 minutos.

 

Para fractura de cabeza humeral (no ha contraindicación de uso con osteosíntesis):
– Placa adhesiva escapular
– Electrodos adhesivos en la epífisis distal del húmero.
– Sensación térmica de 1 sobre 5 en la primera semana y de 2 sobre 5 en la segunda semana.
– Sesión de 45 minutos.

 

Para drenaje de extremidades inferiores:
– Placa adhesiva lumbosacra.
– Electrodos adhesivos en la plata del pie.
– Sensación térmica de 1-2 sobre 5.
– Sesión de entre 45 y 60 minutos.

 

Y, por otro lado, ejemplos de aplicación de tecarterapia capacitiva con un solo electrodo son la cicatrización tanto de heridas cutáneas como de roturas fibrilares, el drenaje de edemas y hematomas, el tratamiento de la bursitis, trocanteritis, capsulitis traumática o postcirugía y la analgesia local. Este tipo de diatermia también puede ser útil para el tratamiento de cefaleas o migrañas, como tratamiento global sedante o para el pulmón.